LA LACTANCIA MATERNA, EL VÍNCULO DE AMOR QUE UNE A MAIRELIS CON SU HIJA Y LA HACE SENTIR MAMÁ

Por: Renier Asprilla

Mairelis Palencia mira con ternura a su hija de seis meses, disfruta cada segundo la experiencia que está teniendo al amamantarla, pues la lactancia materna le fue esquiva con su primer hijo. Después de tanto desearlo, y con el acompañamiento y los consejos que recibe del programa de madres lactantes y gestantes de la Caja de Compensación Familiar del Cesar (Comfacesar), esta mamá vive orgullosa por lo que está logrando.

“Yo tenía 12 años que no tenía un bebé y ahorita se me ha hecho difícil”, dijo Mairelis por volver a iniciar desde cero; sin embargo, el cansancio pasa a un segundo plano cuando alimenta a su hija y siente gozo y agradece por vivir este momento. 

“Es una experiencia muy bonita porque es una bebé deseada, estábamos desde hace cinco años intentando. Es una experiencia agotadora, pero muy bonita. A mi niño no le di lactancia (intentó durante sus primeros dos meses de vida)”, recordó Mairelis.

Resaltó que al inicio su hija no quería recibir leche materna, pero luego de tantos intentos y esfuerzos el objetivo se cumplió. Esto se pudo afianzar con los consejos y el acompañamiento del programa de madres gestantes y lactantes de la Caja de Compensación, una vez quedó inscrita para recibir los beneficios que este ofrece.

Mairelis Palencia ingresó al programa cuando su hija tenía dos meses de nacida y ha recibido atención especializada tanto a domicilio como en las actividades que periódicamente hace la Caja de Compensación para esta población. “Ha sido muy chévere, me gustan las actividades, cada vez que van a la casa me gusta lo que hacen, me orientan a cómo hacer con la niña, con la alimentación, en la parte de psicológica”, expresó Palencia, quien recordó que lo que ha vivido con su hija es algo nuevo. “Es como si fuera mamá primeriza”, concluyó.

UNA LACTANCIA MÁS HUMANA

La psicóloga especialista en neuropsicopedagogía, Keenys Calderón, quien le brinda consejos a las madres gestantes y lactantes beneficiadas con el programa, explicó que el objetivo es lograr que la lactancia materna exclusiva sea más humana, haya un vínculo más afectivo hacia sus bebés y el proceso sea fructífero para ambos.

“Sí tenemos claro que la lactancia materna es la alimentación primordial y esencial en nuestros recién nacidos”, dijo Calderón, quien explicó que el vínculo entre madre e hijo puede fortalecerse por medio de la programación neurolingüística, es decir, “a través de las palabras positivas hacia nuestros bebés, siempre mirándolos hacia los ojos, que ellos sientan latidos del corazón, la respiración y escuchen la voz de su madre con palabras positivas”.

LA ATENCIÓN A LAS MADRES

El programa de madres gestantes y lactantes de cero a dos años de la Caja de Compensación Familiar del Cesar (Comfacesar), el cual atiende a mujeres que están en condición de vulnerabilidad en la cabecera municipal de Valledupar, viene beneficiando a 400 mamás en este 2026 con la entrega de un paquete nutricional y a través de asistencia profesional (sicólogas, trabajadoras sociales y nutricionistas). De este grupo, 101 son gestantes, 118 son lactantes con hijos menores de un año y 181 son lactantes con hijos mayores de un año.

En agosto, fue celebrado el Mes de la Lactancia Materna Exclusiva con una jornada de sensibilización y capacitación hacia esta población. “Estamos obviamente impulsando y motivando a todas las mamitas para que a sus niños les den lactancia materna exclusiva”, resaltó Nallibe Vanegas, líder de Fondos especiales de Comfacesar.

En total, 135 madres participaron en esta jornada en Valledupar organizada por el programa, que nació como producto de un convenio suscrito entre la Caja de Compensación Familiar del Cesar y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

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