Después de trabajar siete años como coordinadora de eventos en Fenalco Cesar, y luego seis en el Club Valledupar, empresa donde la indemnizaron, Winnis Prada Simanca, decidió utilizar el dinero en un emprendimiento, pero antes, como buena estratega que es, quiso capacitarse con el área de Educación Continuada de Comfacesar, donde durante un año participó en varios cursos, como panadería y repostería.
“En la página web de Comfacesar, entré a la sección de la agencia de empleo, donde me enteré de estos cursos, apliqué al tema de apoyo al desempleo, me llamaron. Cerca de un año tuve la oportunidad de afianzar mis conocimientos en varios temas como repostería, panadería, pasabocas, y comida para la Navidad, los cuales nos enseñaron por niveles o módulos”.

Confiesa que, hace rato tenía una idea que le rondaba la cabeza: iniciar un emprendimiento, pero por falta de dinero, no la tenía clara; cuando contó con la plata, se apoyó en Comfacesar, donde la enseñaron a elaborar un presupuesto y cómo sacar el precio final del producto, eso la animó y comenzó a crear.
Gracias a los cursos que recibió en Comfacesar, Winnis aprendió a hacer postres, a sacarles el costeo; aprendió a manejar pasabocas, y deditos de queso. Agradece a la profesora Margarita Martínez por enseñarle repostería, la comida navideña, los tiempos de la cocción; costeo, montaje del emprendimiento; les dio a conocer la lista de proveedores de Valledupar, “recuerdo que los cursos los hice con grupo de 20 señoras, algunas han montado negocios”.
“En compañía de mi esposo Iván Benjumea Ortiz, y de mi hijo Winángel Benjumea Prada, abrimos un punto comercial en el parque Villa Miriam, con el nombre ‘Hambre Sweet’, donde vendíamos cholados y helados artesanales. Allí estuvimos un año y medio, pero nos subieron el arriendo; la energía la asumía el municipio, después nos dijeron que nos tocaba pagarla, además, nos la pusieron comercial; en fin, los gastos no llegaban al punto de equilibrio, entonces, decidimos entregar el local”.

NOS VAMOS A REINVENTAR CON LA ‘COCINA OCULTA’
La palabra rendirse, no la conoce Winnis Prada Simanca, es así como acordó con su familia, volver al emprendimiento, pero como ‘cocina oculta’, es decir, desde su casa, para ello piensan aprovechar a las redes sociales.
“Nos vamos a reinventar con productos nuevos: vamos a vender postres enlatados, postres en unas natas, los cuales van a ser ‘cuchareables’; vamos a ofrecer una línea feet, con base en tés frutales, y vamos a seguir con la línea de los cholados. Para los postres necesitamos una máquina que importamos de Corea del Sur, con la que vamos a sellar un nuevo empaque que creamos; porque tenemos en la mira elaborar productos para eventos empresariales, participar en ferias, en fin, como notarán, vamos a unir los dos negocios, para vender combos de dulces y salados”.

PUNTO DE VENTA EN LA 17
Mientras arranca su nuevo negocio de ‘cocina oculta’, Winnis tiene un punto de venta en la calle 17 de Valledupar, donde funciona la tipografía ‘La Ideal’, de propiedad de su esposo. Allí vende empanadas de harina de trigo, las cuales aprendió a hacer en Comfacesar, “las ofrezco en varias modalidades, para que el cliente escoja: rellenas con lomo de cerdo, carne, pollo con orégano, de chorizo con queso; para ‘bajarlas’ les recomiendo el jugo de mango biche”.
Esta emprendedora vallenata, de 50 años, cursó siete semestres de comunicación social en la Universidad Autónoma del Caribe de Barranquilla; está casada con Iván Benjumea, tienen dos hijos: Winángel y Laura, “lo bueno es que trabajamos en equipo, mi esposo me elabora los pendones, y stickers; mientras que mi hijo, estudiante de comunicación social de la Universidad del Área Andina, es un creativo, monta las estrategias publicitarias para darle visibilidad a nuestro negocio”. Como amante de la innovación, Winnis Prada aprovecha cualquier situación para sacarle ventaja, “cuando uno cree que las cosas están perdidas, por falta de oportunidades laborales, o porque la edad no lo permite; qué mejor que recomendar a Comfacesar, empresa que nos guía en los caminos del conocimiento y del emprendimiento”, y remata diciendo, “lo que puedas hacer con tus manos, es ganancia”.

