El programa de madres lactantes y gestantes de la Caja de Compensación Familiar del Cesar (Comfacesar), en convenio con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), dirigido a la población vulnerable de la cabecera municipal de Valledupar, que no está afiliada a la Caja, pero como condición, debe encontrarse registrada en cualquiera de las categorías A, B y C del Sisbén, es una iniciativa innovadora, cuya cobertura alcanza las 400 mujeres en condición de vulnerabilidad.
Jalby Nallibe Vanegas Valenzuela, líder de Fondos Especiales de Comfacesar, asegura que cada año se fina una meta y en el 2025, no fue la excepción. Para desarrollar esta labor, Comfacesar cuenta con un equipo interdisciplinario, que lo conforman pedagogas, sicólogas, trabajadoras sociales y nutricionistas, quienes prestan sus servicios en las comunas uno, dos, tres y cuatro de Valledupar.
“Son 12 profesionales que todos los días hacen dos visitas domiciliarias, con el fin de detectar cualquier tipo de anomalía, como violencia intrafamiliar, hogares disfuncionales; analizan los comportamientos de los niños; para luego abordar esos temas desde el punto de vista cognitivo, y con base en esos análisis, elaboran un plan de desarrollo personalizado”, enfatizó Vanegas Valenzuela, quien agrega que las admitidas y sus bebés reciben orientaciones y valoraciones periódicas por parte de las nutricionistas.

El programa Atención Integral a la Primera Infancia, que cobija al de las Madres Lactantes y Gestantes, busca que, al finalizar, tengamos un impacto social. Uno de los beneficios que tiene es que trabajamos con niños y niñas de cero a dos años, quienes reciben todos los meses un paquete nutricional que contiene alimentos no perecederos: una bebida láctea, leche Klim y Nestum.
ALCANCE A MADRES VENEZOLANAS
Entre los requisitos para entrar al programa, la madre tiene que presentar su registro civil, cédula de ciudadanía, recibo de la energía eléctrica, estar categorizada en el Sisbén como población vulnerable; y como requisito especial, no debe haber una doble concurrencia, es decir, no pertenecer a otro programa subsidiado, como el del Bienestar Familiar. Aclaramos que en este proyecto admitimos a las madres venezolanas que cuenten con el permiso de permanencia que expide Migración Colombia.
Para el año en curso, el periodo de alistamiento comenzó a finales de enero y principios de febrero, tiempo durante el cual el equipo interdisciplinario se dedicó a focalizar puerta a puerta la población objetivo: los barrios de la Margen Derecha del río Guatapurí: Zapato en mano, Nueve de marzo, Paraíso, entre otros.

MAYOR IMPACTO SOCIAL EN EL 2026
En el 2026 busca generar un mayor impacto social, con seguimientos más rigurosos a los niños que encuentren con riesgos de desnutrición. En concordancia con la nutricionista, se les hace un balance, se les elabora un plan de desarrollo, con una alimentación personalizada, se les suministran los nutrientes necesarios para normalizar su peso y talla, de acuerdo con su edad; si están por debajo de la curva de crecimiento; al finalizar el año, esos menores deben mostrar avances.
El valor agregado del programa es que mensualmente el grupo de profesionales hace dos visitas a las madres beneficiarias, después planifican un encuentro grupal, segmentado por comunas, por barrios, para que se conozcan, “sin embargo, para este año proyectamos reunir a las 400 madres en un mismo escenario”, maifestó Jalby Nallibe Vanegas.
Con este programa, Comfacesar busca minimizar los riesgos sicosociales y sicomotriz de los niños con alto grado de vulnerabilidad, quienes, por falta de nutrientes, no cuentan con un desarrollo cognitivo normal.

